Cada vez son más los padres que se plantean el dejar
de llevar a sus hijos a la escuela. Cada vez son más los niños que rechazan los
sistemas educativos tradicionales o que ostentan dificultades para el
aprendizaje, con lo que terminan en los consultorios médicos, donde se les
propinan medicamentos con el único objetivo de sedarlos, bajar el nivel de sus
energías en descontrol para que puedan integrarse al resto.
Existen colegios en Estados Unidos en los que
hay alarmas especiales que anuncian al igual que el recreo, el “horario para tomar Ritalin”. Triste
realidad esta que trastoca el verdadero significado de las cosas para
moldearlas a un criterio mediocre de “comodidad”. Es más “cómodo” que los niños no den problemas. Es más sencillo “manipular” a estas personas como objetos.
Debemos darnos cuenta que la medicación sólo puede acallar un síntoma, no solucionarlo. Que el síntoma es un mensaje que hay que escuchar. El síntoma en cualquier patología nos está dando una señal de alarma de que algo anda mal. Y la mala conducta, la falta de atención, un chico brillante que ha caído en la apatía por falta de estímulo, un niño que se muestra hiperactivo porque no se le ofrecen formas constructivas de canalizar su energía, un niño que llora porque no quiere ir más a la escuela… es una advertencia. Y no necesariamente de que algo anda mal en el niño. No cuando no se trata de un solo niño, sino de cientos, miles… cada vez más.
Entonces es cuando hay que plantearse qué es lo que no
está funcionando en el sistema. Entonces hay que abrir la mente y los oídos y
empezar a ESCUCHAR A LOS NIÑOS. Porque resulta
que la niñez es el tiempo durante el cual nos hacemos con los aprendizajes más
importantes. Y estos no son las letras del abecedario, las fechas patrias o las
tablas de multiplicar. Estos son los VALORES, la interacción humana, las normas
de convivencia, el valor personal, la visión de nuestra capacidad de
influenciar sobre el mundo, la noción del orden, el autocontrol, el respeto, la
responsabilidad… por mencionar sólo
algunas de las más importantes lecciones que absorbemos casi sin darnos cuenta
durante estos tan preciados primeros años de vida.
Biológicamente, nuestro cerebro está preparado para
abordar cada uno de estos aprendizajes por etapas, como especie de “ventanas”
de apertura a un aprendizaje en particular. Entre los 3 y los 6 años se
desarrolla el AUTOCONTROL. Saben qué pasa si un niño es medicado con Ritalin
durante este lapso? Sí, claro… se comportará “como un santito”. Pero… qué
ocurrirá más adelante a esta persona a quien se le ha privado de realizar este
aprendizaje? Pues, se convertirá en un adolescente y adulto incapaz de refrenar
sus impulsos, inconsciente de las consecuencias de sus actos… se convertirá en
un individuo peligroso.
Entonces, reflexionemos: Se basa acaso este sistema en una lógica constructiva? Es
coherente forzar a nuestros hijos a
aceptar formar parte de este sistema? No están acaso teniendo razón cuando se
revelan?
“Nosotros
crecimos con ese sistema y no salimos tan mal” he escuchado decir a algunos
adultos. Bueno, pues tenemos la suerte de que nuestros hijos son MAS INTELIGENTES! Ellos no se dejarán domesticar tan
fácilmente! Porque, miremos en retrospectiva. La pedagogía actual viene del
s. XVIII y más específicamente, de la
Revolución Industrial, cuando se buscaba modelar la conducta de los hijos de
los obreros que comenzaban a abandonar los campos para poblar las ciudades. No
se necesitaban pensadores críticos ni mentes creativas, sino simples empleados
que obedecieran órdenes sin cuestionar. Los timbres para el ingreso y egreso de
las escuelas al crecer serían reemplazados por los timbres para la entrada y
salida de las fábricas. El énfasis puesto en datos que hay que almacenar “de
memoria”, completamente disgregados y desarticulados de las demás materias o
incluso de la vivencia emocional, fue ideado con este propósito. Así y todo puede que hayamos sacado algún provecho de
este sistema en tiempos en los que uno se preparaba para conseguir un puesto de
trabajo en el cual permanecía toda su vida, e incluso quizás tuviera la suerte
de ir ascendiendo y “haciendo carrera” dentro de la misma empresa. Pero…
observemos el mundo actual: Esa estabilidad… YA NO EXISTE! Impera el
generar mentes proactivas, creativas, capaces de solucionar problemas, de
plantear nuevos objetivos, de desarrollar nuevas formas y recursos… y para esto
hace falta UNA EDUCACION DISTINTA.
Por fortuna y como en todo, cuando surge una necesidad
existe también una solución. LAS NUEVAS ALTERNATIVAS EN EDUCACION son en este
caso, la respuesta. Y hay muchas:
Waldorf, Montessori, Reggio Emilia, Pestalozzi, son simplemente algunas de las
más conocidas. Cada una tiene sus particularidades. Pero en general
pregonan el desarrollo de personas pensantes, capaces y autónomas. Orientan a
los niños a descubrir sus propios talentos y habilidades, a descubrirse a sí
mismos y su propio rol y protagonismo dentro de la sociedad. Se les enseña a
investigar para que sean capaces de seguir sus propios intereses antes que
llenarles la cabeza con datos que nunca aplicarán y pronto olvidarán. La
experiencia educativa es vivencial, el niño participa con todo su ser, como en
un juego. No se torna así tediosa o aburrida, sino todo lo contrario. Los niños
aprenden con entusiasmo, con la curiosidad propia de la infancia, encontrando
al fin un cause para toda su energía. Porque el deseo de aprender, de mejorar,
de crecer, de explorar, es parte natural de todo ser humano que no ha sido
bloqueado o censurado con experiencias traumáticas.
Estas son escuelas sin exámenes, sin timbres, se trabaja con grupos reducidos, en una atmósfera humana y armoniosa. Se evalúa el avance de cada alumno sin que este se de cuenta. Se aprende sin trauma, sin calificaciones descalificantes, sin etiquetas. Se fomenta así un clima mucho más integrador, de autorreferencia y respeto a la individualidad de cada uno, que hacen que cosas como el tan famoso “builling” dejen de existir.
Por eso recomiendo a todos los padres que estén
sintiendo la necesidad de brindarle algo diferente a sus hijos, que allí donde
se encuentren busquen alternativas. SON REALES!!! EXISTEN !!!! y proliferan más
cada día !!!
Como todo, el cambio surge de la necesidad y se
fomenta con el compromiso diario de cada uno... padres, educadores, alumnos !!!
Todos formamos parte de este mundo y
tenemos posibilidad de hacerlo a nuestra
medida... sólo hay que reconocerlo y estar dispuestos a buscarlo.
Libros y Escritos para el Desarrollo Personal y Espiritual


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